Montag, 3. Dezember 2012

CARTA PÚBLICA: LIBERTAD Y ATENCIONES MÉDICAS AL JOVEN MAPUCHE LEONARDO EUSEBIO QUIJÓN PEREIRA, EN HUELGA DE HAMBRE EN LA CÁRCEL DE ANGOL, CHILE

Leonardo Quijón Pereira
 Señores Representantes de:
Gobierno de Chile
Ministerio de Justicia de Chile
Ministerio de Salud de Chile
Director nacional de Gendarmería Chile

Copia a:

Defensoría penal pública Mapuche
Colegio médico
Comisión de derechos humanos del Senado
Comisión de derechos humanos de la Cámara de Diputados
Comisión parlamentaria de derechos humanos UE-Chile
Comité de derechos humanos de Naciones Unidas
Cruz Roja Internacional
Cruz Roja Chile
Centro de derechos humanos de la Universidad de Chile
Centro de derechos humanos de la Universidad “Diego Portales”
Facultad de Ciencias sociales e Historia de la Universidad “Diego Portales”
Instituto nacional de derechos humanos
Observatorio derechos humanos
Amnistía Internacional
Human Rights Watch


Lunes 03 de diciembre de 2012


Estimadas Señoras y estimados Señores,


Nos dirigimos a ustedes una vez más para exponerle la situación de Leonardo Eusebio Quijón Pereira, 20 años, de la Comunidad Mapuche Chequenco en Chile, que actualmente está detenido en la cárcel de Angol, en huelga de hambre y en grave estado de salud.
Su situación es emblemática de la vulneración de los derechos humanos y de la extrema e intensiva violencia institucional contra el pueblo mapuche sistemáticamente canalizada a los más jóvenes. Métodos perfeccionados de represión, hostigamiento, persecución política realizados por las fuerzas policiales del Grupo Operativo Especial (GOPE), por la Policía de Investigaciones (PDI) y por los fiscales – esa es la política del gobierno chileno para apagar toda lucha de derechos como pueblo originario, para la recuperación de tierras y para desarrollar una mejor calidad de vida.

El 20 octubre de 2009, Leonardo Quijón Pereira, menor de edad al momento de los hechos, estaba cazando conejos, cuando le sorprendió un vehículo policial: corrió y la policía disparó, hiriéndole gravemente en la pantorilla izquierda. Leonardo se escondió algunos días al interior de su comunidad, luego, junto a su madre, fue a Santiago para pedir ayuda y atenciones médicas. En esa ocasión Leonardo perdió parte de sus tejidos y masa muscular llevando alrededor de 180 perdigones en su pantorilla.

El comunero fue apresado sin haberse recuperado y detenido en la cárcel para menores en Chol-Chol, acusado por el fiscal jefe del Ministerio Público de Angol, Luis Chamorro, de cuatro delitos: robo con intimidación, incendio reiterado, porte ilegal de arma de fuego y homicidio frustrado.

El joven fue juzgado dos veces por el mismo caso bajo la Ley Antiterrorista:
– el 24 de junio 2010 fue absuelto por el Tribunal Oral en lo Penal de Angol de todos los delitos que se le imputaban;
– la justicia militar decidió procesarlo nuevamente 10 días después de haber cumplido 18 años y, a pesar de ello, el 21 de septiembre de 2010 el Tribunal de Juicio Oral de Angol lo absolvió por la segunda vez de todos los cargos.
Después de su liberación sigue perseguido por la policía chilena.

El 27 de diciembre de 2011, según su relato a Maricheweu Kulturverein, asociación alemana por los derechos humanos del pueblo mapuche, Leonardo sufre otra violenta agresión policial aproximadamente a las 12:30 hrs. Mientras se dirigía a una tienda, fue detenido por tres carabineros y ofendido verbalmente por ser mapuche: dos de ellos le empujaron y un tercero le amenazó apuntándolo con una escopeta. Mas aún, lo amenazaron de arresto por causas inexistentes si se hubiese paseado de nuevo por ahí.

El 1 de septiembre de 2012 el parcelero Héctor Gallardo del sector de Chequenco fallece en incidentes producidos en un intento de asalto realizado por «encapuchados». Los medios informan de declaraciones del hermano de la víctima que dice que a pesar de las capuchas habría reconocido a los tres jóvenes comuneros Luis Marileo, Leonardo Quijón, y el menor Gabriel Valenzuela.
Los jóvenes se presentan voluntariamente a la Policia de Investigaciones, afirmando ser inocentes y poniéndose a disposición de la justicia. Sin embargo el juez de garantía Javier Bascur los deja en prisión preventiva dando un plazo de cuatro meses para la investigación de los casos.

Leonardo siendo absuelto dos veces, hoy sigue siendo víctima de medidas cautelares desproporcionadas que no respetan el principio jurídico de la presunción de inocencia. A pesar del grave deterioro de salud ocasionado por la impune agresión de la policia que se arrastra desde el año 2009 y sin haber sido indemnizado por tal daño, el joven decide sumarse a una huelga de hambre el primero de octubre 2012 que duró hasta el 23 de octubre que, luego de haber finalizado con 4 dias de huelga seca, terminó bajando 10 kilos y con un ulterior agravamiento de su salud: por problemas cardíacos fue trasladado de urgencia al hospital de Angol.

El estado chileno sigue poniendo en peligro su vida, privándolo de su libertad sin haber tenido un juicio. La cárcel no presenta las condiciones necesarias ni la atención médica especializada para garantizar la salud de este joven que a estas alturas es compleja. Leonardo además de haber presentado problemas cardíacos, sufre de una reacción alérgica a una picada de parásitos sin presentar mejoría hasta el 23 de noviembre de 2012 a pesar del antibiótico proporcionado en la enfermería de la carcel.

El 21 de noviembre de 2012 le acompañan frecuentes mareos y dolores de cabeza, extremos dolores en su pierna y los perdigones se pueden ver a través de la piel por su estado de desnutrición, además como son objetos extraños a su cuerpo se deslizan a través de los tejidos.

Hoy, Leonardo forma parte del grupo de prisioneros políticos mapuche a quienes se les aplica la ley antiterrorista N° 18.314, promulgada durante la dictadura de Pinochet, cuerpo legal jamás derogado por ninguno de los gobiernos democráticos que le han precedido.

El 27 de noviembre de 2012 comienza una huelga de hambre líquida exigiendo su Libertad bajo medidas cautelares y que los que le acusan de ser responsable en el caso de la muerte de Héctor Gallardo rectifiquen sus declaraciones ya que él es inocente.

Por lo anteriormente expuesto, SOLICITAMOS A USTEDES:

  1.     que Leonardo Eusebio Quijón Pereira sea reconocido, en el caso del homicidio de Héctor Gallardo, como víctima de medidas cautelares desproporcionadas que no respetan el principio de la presunción de inocencia, mientras él no constituye peligro para la sociedad, puesto que nunca recurrió a la violencia ni la apoyó, además como víctima de discriminación en cuanto miembro de comunidad mapuche, y que por lo tanto se le otorgue la liberación inmediata en espera del proceso;
  2.     que en caso de imputación se le aseguren todas las garantías contempladas por el derecho internacional de derechos humanos, en particular, entre otros instrumentos: los Artículos 5, 7, 8, 9, 10 y 11 de la Declaración universal de los derechos humanos, los Artículos 9.3 y 14 del Pacto internacional de derechos civiles y políticos (ratificado por Chile el 10 de febrero de 1972), los Artículos 7 y 8 de la Convención americana sobre derechos humanos (“Pacto de San José de Costa Rica”, ratificado por el Estado de Chile con fecha 21 de agosto de 1990) y el Artículo 10.2 del Convenio 169 de la OIT;
  3.     que no sea aplicada la Ley antiterrorista N° 18.314, en razón de su aplicación discriminatoria a comuneros mapuche;
  4.     que sea investigada la agresión cometida por los miembros de la policía en 2009, a fin de entregar a la justicia todos los responsables de esa violación de sus derechos humanos;
  5.     que en todo caso, durante su detención, se le proporcione las atenciones médicas competentes, trasladándole en una clínica especializada para comenzar con la terapia correspondiente, en conformidad, entre otros instrumentos: al Artículo 10.1 del Pacto internacional de derechos civiles y políticos, el Conjunto de Principios para la protección de todas las personas sometidas a cualquier forma de detención o prisión, al Artículo 5 de la Convención americana sobre derechos humanos, y además a los Artículos 34, 35, 36, 37, 38 del Reglamento de establecimientos penitenciarios de Chile y al Artículo 20 de la Ley orgánica de Gendarmería de Chile;
  6.     que esas atenciones médicas le sean otorgadas también después de su liberación, juntas a una justa indemnización de los daños materiales y morales, en razón de la violación de sus derechos humanos cometida por los miembros de la policía que le atacaron en 2009;
  7.     que se ponga fin a toda persecución, por cualquiera perpetrada, hacia Leonardo Eusebio Quijón Pereira y todo el pueblo mapuche, y que todas las personas responsables de violaciones de los derechos humanos sean entregadas a la justicia.

Atentamente,


CEDHPA H.EDELSTAM, Comisión europea de derechos humanos y pueblos ancestrales “Harald Edelstam”, Gotemburgo, Suecia - secretariadoeuropeo.eu - cedh.edelstam@secretariadoeuropeo.eu


ECOMAPUCHE, Asociación amistad con el pueblo mapuche, Italia - www.ecomapuche.com - ecomapuche@gmail.com




MARICHEWEU KULTURVEREIN für die Menschenrechte der Mapuche, Asociación cultural por los derechos humanos del pueblo mapuche, Alemania - maricheweu-kulturverein.blogspot.de  - elena.urrutia@arcor.de - maricheweu.kulturverein@arcor.de